domingo, 15 de octubre de 2023

Baronía de Moorbrück


 
Todo el mundo en Kosch ha oído la historia del infame pantano de Moorbrück. Junto con Dunkenwald el Bosque Oscuro (al que muchos entran desde Avestreu) es un lugar de referencia en las historias de Kosch por su peligro y la aventura que ofrece. 

El pantano de Moorbrück fue una vez una bonita ciudad que se llamaba Farnhain BosqueHelecho, un asentamiento maderero con su día de mercado que atraía a comerciantes de toda la baronía. BosqueHelecho era el centro de la Baronía homónima. 
 
Sin embargo, durante las Guerras de los Magos (592 CB) aquí tuvo lugar una cruel batalla entre los seguidores de Zulipan de Punin y el séquito de Narehal de Ferdok. Se dice que la amarga batalla se prolongó durante meses o incluso años. Como resultado, la ciudad y toda la zona circundante se hundieron en un profundo pantano. Las innumerables víctimas fueron enterradas en el lugar de su muerte. 
El poblado quedó prácticamente abandonado (593 CB) al ver que con el pantano habían llegado muertos vivientes nocturnos que salían de sus tumbas. 
Hasta el día de hoy se pueden encontrar muchas criptas de estos tiempos en el pantano, y algunas de los siguientes 100 años. Posteriormente al 700 CB hay pocas tumbas nuevas y las pocas que aparecen son alrededor de Donken (que siguió habitado y enterrando a sus muertos cerca suyo hasta ser devorado por el pantano en 1020 CB).
 
BosqueHelecho quedó despoblado, con casas vacías y negocios cerrados donde solo quedaron unas pocas familias. La población fue menguando los próximos años hasta ser un despoblado alrededor de 700 CB. 
La población huyó del pantano a otros lugares, la mayoría al exterior del pantano, junto al Camino Imperial, para levantar una nueva aldea que llamaron Moorbrück, renombrando la baronía.
 
 
El pantano se convirtió en un tema recurrente en el Principado de Kosch, y volvió al protagonismo en 1020 CB cuando se extendió cubriendo más superficie en cuestión de días, y atrayendo a patrillarlo tanto a aventureros como al propio Duque Growin de Ferdok, sus hombres, y los del príncipe Blasius de la tribu del Jabalí.

En 1024 CB magos de la Orden de la Espada y el Cayado llegaron desde Gareth buscando a la bruja Urvilda.
Decían que está bruja tendría –según la bruja que les acompañaba– un hijo de Choanga, un sapo maligno de la tierra de las hadas, por lo que venían a matarla, avisando al Barón Grantel, y enfrentándose al pantano con la ayuda de su hijo mayor Fendrick, quien llevaba 12 años patrullando el pantano con sus hombres desde su casona. 

En 1027 CB, en una patrulla nocturna por los pantanos, Fendrick Grantel fallece a manos de los muertos.
 
En 1028 CB, la desgracia golpeó de nuevo a los Barones cuando su hija menor Govena murió de neumonía en el invierno. 
 
En 1029 CB, su hija Gunelda desapareció un día en el pantano, y la Baronesa Najescha corrió al pantano a buscarla, encontrando la muerte. 
A partir de ahora, las únicas palabras del Barón Darian Grantel fueron maldiciones salvajes contra el páramo y los demonios. 
El Duque de Ferdok quiso llevar al último hijo del Barón –su tocayo Growin– a Ferdok viendo que el Barón Grantel abandonaba sus obligaciones protocolarias, pero el barón se negó bruscamente y a partir de entonces ya no respondió a los mensajes de Ferdok, sin importar si eran órdenes de su señor o demandas de deuda de los Neisbeck.
 
En 1032 CB, el antiguo alguacil de Moorbrück, Burgumil Scheffler murió en el pantano. El Barón Grantel se aventuró solo para vengarlo al pantano y su cadáver fue hallado decapitado 13 días después.
El príncipe Blasius  convocó desde Angbar una campaña para repoblar el pantano. Eligió seis valientes familias de la casa baronial de BosqueHelecho, que aceptaron fundar seis nuevos asentamientos alrededor del pantano con oro principesco (500 ducados, exención de impuestos por 12 años) y construyeron sus propias nuevas mansiónes. Estos seis nuevos asentamientos revitalizaron la Baronía.
Huérfano, Growin Grantel de EstanqueGrantel se convierte en Barón de Moorbrück.


El pantano

En el pantano se encuentra el viejo despoblado de BosqueHelecho (una vez capital de la Baronía, sus ruinas se pueden encontrar en el extremo norte del pantano), BosqueNubloso, (otro despoblado) y Donken, la única aldea habitada del pantano. 
 
 
Moorbrück es un pantano de agua dulce y arbustos. Alterna suelos firmes pero saturados de agua (especialmente en verano) con suelos cubiertos por centímetros de agua y turba.
Ráfagas de niebla flotan a través del pantano y sus alrededores casi todo el día y son más densas en la noche, cuando aparecen también fuegos fatuos y el suave aullido del viento, capaz de impedir el sueño de quién pretenda dormir al raso.
Las arenas movedizas son un riesgo a tener en cuenta en el pantano.
 
En el pantano se distinguen BosqueHelecho y BosqueNubloso, (dos despoblados), Donken (el único poblado), y otros rasgos como una parte poblada por algunos achazes, una laguna repleta de sapos, sapos gigantes y sapos troll, muchas zonas con campos de Boron y mausoleos familiares, y un bosque corrupto (árboles retorcidos y con espinas como un enorme rosal de madera) poco explorado, que los habituales dicen que cambia su forma de año a año.
La fauna del pantano incluye cuervos, diversas especies de sapos, serpientes, mosquitos, peces y libélulas, así como liebres y zorros.
La flora incluye cipreses, robles, musgos, hongos (hongo de la madera en abundancia) y otras hierbas.
 
Donken
 
Cuando el pantano de Moorbrücker se expandió en el año 1020 CB, casi se tragó este pueblo, que anteriormente estaba al borde del páramo. Donken se convirtió en una isla en el pantano a la que sólo se puede llegar por caminos estrechos.

Los habitantes de Donken son por necesidad valientes, capaces de dominar el pantano y enfrentarse a rataslobo, hierbas venenosas, y cuidar de sus cabañas durante las noches. Donken no es pueblo para cobardes ni necesitados de ayuda. 

Moorbrück
 
Moorbrück es relativamente segura, la plaga de muertos vivientes mantiene ocupados a los residentes, pero es raro que los muertos salgan del pantano y caminen hasta el pueblo, aunque a veces sucede, y hay guardias nocturnas en la aldea y una atalaya que divisa el pantano (y la propia atalaya de Donken si se encendiese, incluso a través de la bruma nocturna).
Todo el lugar parece siempre triste y desierto, por lo que en Kosch se ha arraigado el dicho "Como Moorbrück en el Día de Praios" como expresión de aburrimiento.

 
Fuera del triste asentamiento se encuentra el Templo de Boro. El orgulloso templo se quemó en una disputa con los herejes. Hoy sólo un bendito vela por los restos del templo.
Cerca se encuentra la torre de Eisenkober, una base de los Guardianes de Rohal erigida en 1021 CB tras el crecimiento del pantano. 
 
Terraplén de Abedúl
 
Los propios Barones viven desde 1032 CB en una casa torre en Birkendamm Terraplén de abedúl (entre Moorbrück y EstanqueGrantel), que ya hace 20 veranos se intentó construir sin llegar a terminarse por la influencia mágica del pantano (las maderas se pudrían antes de terminar la construcción). 
 
Desde 1033 CB, el cortesano Morwald Gerling, al servicio del Conde Growin de Ferdok, reside también en Terraplén de Abedúl, cercano a los Barones, supervisando el progreso de los colonos de Moorbrück.