La academia, SFTI.
Durante la guerra en Vietnam del Norte, los norvietnamitas
tenían Hanoi rodeada de artillería antiaérea, de tal modo que la
aviación norteamericana sufrió estragos.
Antes de la guerra, la USAF tenía una
media de 6:1 (por cada seis aviones derribados enemigos, caía uno de los
aliados), o incluso de 12:1 en la guerra de Corea (Si os parece mucha ventaja, decir que a finales de la segunda guerra mundial,
la llegada del Me-262 alemán puso el ratio en 25:1 a favor de los nazis), pero durante la guerra de Vietnam, esta ventaja se redujo hasta 3:1.
La técnica del combate aéreo, o dogfight, se había pérdido por perder relevancia con la standarización del Sidewinder, el primer termoguiado realmente efectivo, capaz de derribar enemigos literalmente antes de poder verles (a ojo), con lo que el nuevo escenario de guerra era disparar desde lejos y terminar el combate antes de entablar un duelo en cercanías.
Pero en 1967, se derribó por error un caza propio precisamente por estar fuera de alcance visual, por lo que el Pentágono ordenó confirmar visualmente los blancos antes del disparo. Y es cuando se corroboró por las malas que los MIGs soviéticos eran superiores en maniobra a los F4, y se perdía la ventaja del largo alcance, revalorizándose el dogfight.
Además, en 1968, para facilitar que Vietnam negociase, el Pentagono añadió que no se abriese fuego hasta ser disparado, lo que también aumentó la tasa de muertes entre los pilotos.
La
Navy, creó la NFWS, con el propósito de impartir el curso homónimo para potenciar el arte perdido del
combate aéreo (o dogfight), y mejorar así el rendimiento de sus pilotos, buscando que
incluso en desventaja numérica, fueran capaces de ganar.
Los pilotos
que iban a esa academia, ya eran veteranos, y cuando se graduaban en ella,
pasaban a ser considerados como los temibles Top Gun. Este nombre alcanzó fama y se convirtió entre los pilotos en el de la NFWS.