Los mundos hostiles son planetas en los que la vida no arraiga con facilidad (al menos para la especie del PJ que ha crecido allí).
Los planetas hostiles pueden serlo por consideraciones físicas del planeta, de los ecosistemas que lo pueblan, o astronómicas, como alta radiación, ausencia de atmósfera, cercanía a una estrella, bombardeo contínuo de asteroides etc- y de esta manera fuerzan a sus valientes colonos a sobrevivir a través de la dificultad, evitar a los depredadores, o mediante la ciencia según cada caso.